Conoce al jurado de PHotoFUNIBER’26: Federico Estol

Conoce al jurado de PHotoFUNIBER’26: Federico Estol

Federico Estol forma parte del Jurado de Honor del Concurso Internacional de Fotografía PHotoFUNIBER’26, es fotógrafo y “artivista” visual uruguayo.

Trabaja en diversos ámbitos de la fotografía: es director artístico del Festival Internacional San José Foto, profesor invitado en la Facultad de Artes UNLP La Plata (Argentina) y editor de fotolibros en El Ministerio Ediciones (Uruguay). Sus obras son representadas por la galería East Wing (Qatar) y desde 2025 es Catchlight Global Fellow (EE.UU).

Le hemos entrevistado para conocer más sobre su trayectoria y cómo ve la fotografía:

 

¿Qué experiencias marcaron más su mirada como fotógrafo?

Yo soy  un narrador visual con mucha experiencia en lo social y esto se lo debo a la fotografía. Mi primer proyecto Fiestas del Uruguay fue el que me llevó por este camino y se lo agradezco eternamente. Realicé un libro de gran trascendencia en mi país y me especialicé en lo etnográfico al trabajar con mi colega antropólogo durante esta aventura. Más adelante, el gobierno de Uruguay nos contrató para desarrollar un programa nacional para crear elementos de identidad en urbanizaciones nuevas. Era un proyecto que se focalizaba en lugares donde la gente estaba recién realojada, pero no existía el sentido de pertenencia al lugar. Nosotros en 6 meses creábamos la bandera del lugar, le poníamos nombres a las calles, creábamos una fiesta o una plaza, todo en forma participativa con los vecinos. Aquí terminé formándome en los procesos grupales y estudié educación popular con los curas franciscanos en Montevideo. Más adelante produje las series Hello Montevideo en la ciudad ubicada en el estado de Minnesota, donde mi estereotipo de EEUU a través de sus películas fue plasmado jugando con la conexión con el Uruguay que tienen sus ciudadanos, y luego con La Isla el Tesoro donde hago una serie híbrida entre la fiesta del pirata en Islas Caimán con el mundo financiero del paraíso fiscal. Todos estos proyectos eran documentales, pero los espectadores pensaban que había ficcionado las escenas, ahí me di cuenta de que lo importante es la narrativa y que el público de la fotografía había cambiado. Héroes del Brillo es el primer proyecto en el que utilizo toda mi formación social para hacer una metodología sostenible, donde abro la participación creativa al colectivo y en el que surge una economía circular detrás del proyecto, compartiendo así los beneficios por la circulación del proyecto. Esto me parece muy importante para no repetir prácticas extractivistas que generan fotografxs .

Siempre me inspiraron las historias singulares que pudieran sorprender al espectador, y transité este camino durante más de 15 años. Al principio utilicé la identidad del grupo para documentar lo inmaterial, aquello que es la transmisión oral y que muchas veces quedaba de lado en la narrativa: ¿Cómo se ve una leyenda? ¿Cómo fotografiar un rumor?

 

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¿Cree que la fotografía tiene hoy un papel importante en la transformación social? ¿Por qué?

Hoy creo que lo importante es captar la atención del espectador no fotografx y tener una forma ética de trabajar. Mi propia experiencia sabe que depende del tema a desarrollar. Muchas veces no alcanza con lograr la visibilidad de cierta situación para cambiar algo y tenemos una responsabilidad al trabajar con situaciones de vulnerabilidad, no me parece justo ganar dinero circulando una serie en el mundo de la fotografía y que las personas involucradas no obtengan nada a cambio cuando solo el hecho de mostrar la “realidad” es el fin. Si sacas paisajes no tienes este dilema, o si haces temas generales como una guerra, ya que no hay un grupo de referencia específico. Pero cuando lo hay es necesario cambiar los métodos. Fotografxs de todo el mundo vienen muchas veces al tercer mundo donde las personas no exigen tanto por sus derechos de imagen y hacen la historia para luego ganar ciertos fondos que no son compartidos. Es una práctica colonial que muchos fotógrafos latinoamericanos también practican sin darse cuenta y sin pensar cómo hacer las cosas diferentes en nuestro continente. Luego de Héroes del Brillo diseñé un manifiesto de la acción directa social con estas bases que está bueno replicarlo o difundir:

  • Todos somos autores y producimos el proyecto colaborativamente.
  • Involucrarse como creador en luchas de la sociedad explorando estrategias de combate social utilizando la imagen colaborando con ONG, sindicatos, organizaciones de la sociedad civil y medios barriales.
  • Acción directa que funcione en una zona determinada cumpliendo una función concreta de comunicación, una esquina, un barrio , un pueblo, luego para medios masivos y el circuito del arte.
  • Fotografía al servicio social sin renunciar al lado artístico en la comunicación, debemos emocionar tanto como en un barrio como en una galería de arte brindando transcendencia a la lucha.
  • Edición y control de la distribución del proyecto compartida con el colectivo en todo momento.
  • Generar sistema de generación de dinero con el proyecto que sean explotados por la organización o grupo luego que termina el proyecto, brindando apoyo necesario hasta que sean autosustentables.
  • Compartir las ganancias por cualquier venta del material producido en forma permanente dado que es una coautoría en revistas, galerías y premios en metálico.
  • Luego de finalizada la experiencia colectiva, el grupo debe mejorar algo del punto en que estaba de inicio sino el proceso no cumple el objetivo, y generar entre el artista y los participantes un vínculo sincero.

Supe de los lustrabotas en Bolivia que se cubrían la cara con pasamontañas para no ser discriminados por la sociedad por mi cuñado que viajó a la paz y me contó la historia. Estando allá en Bolivia, fue la primera vez que percibí el límite de la fotografía documental para lograr un cambio.  El pasamontaña era tan fuerte que no podía sacar la concepción que tiene la gente sobre el peligro, la figura del malandro, del narcotraficante, con respecto a estas personas. Era imposible acabar con este prejuicio a través de fotografías directas, así que tuve que echar mano a la ficción, pero a la ficción que los lustrabotas quieren construir. Con este trabajo empecé descubriendo el periódico de los lustrabotas Hormigón Armado que ellos mismos hacen para tener más de qué vivir y pagar un seguro de salud gestionado por una organización social. Entonces pensamos en hacer una serie de fotos para publicar en un fotolibro con el mismo formato que su periódico callejero. Este periódico lo venden hace 16 años y sacan una edición mensual.

En una de las portadas que vi, hechas por ellos en un retoque digital casero aparecía uno de ellos con una capa. Durante una serie de talleres de los sábados que ellos organizan como encuentro, empezamos a hacer unos guiones y storyboards para trabajar en el tema. La narrativa que decidimos entre todos fue la de mostrar siempre la acción heroica de estos personajes e ir a los barrios de El Alto donde está la famosa arquitectura andina para crear una ciudad fantástica e irreal. Ellos son los actores y los creativos de cada escena, resultando en un proyecto participativo con el sujeto fotográfico.  Yo lo llamo community-base visual storytelling y se relaciona con mi formación como activador social en comunidades rurales en Uruguay.

La circulación de la serie de imágenes Héroes del Brillo ha recaudado fondos en premios, festivales, publicaciones por el mundo, llegando la suma total de 10.000 dólares. La mitad de esta cifra se ha transferido al grupo de 60 lustracalzados de la asociación social Hormigón Armado por concepto de coautoría del proyecto. La organización utilizó lo recaudado para financiar productos que venden los lustrabotas y que alivian el diario vivir de este colectivo. En total se imprimieron 12000 fotolibros, 8000 calendarios, 500 postales creando una entrada directa para la organización. Esto muestra a su vez una faceta nueva al hacer fotografía social más enfocada en brindar herramientas concretas a grupos vulnerables en Latinoamérica y ya no solo a apelar a la visibilización del problema como objetivo final.

Como jurado de este concurso, ¿Cómo evalúas una imagen que tiene como tema «impacto social»?

Sobre todo sería como es utilizada la imagen una vez creada. Muchas veces hay proyectos super relevantes y se cancela el impacto al ser distribuidos en un lugar donde ni siquiera está la gente de ese barrio, ese país, donde se crea el proyecto.

Conoce su trabajo en https://federicoestol.com/