De la fotografía a la transformación social

De la fotografía a la transformación social

En el marco del Día Internacional de la Juventud, las ganadoras del Premio Especial UNIC en PHotoFUNIBER’26 demuestran cómo la fotografía puede visibilizar realidades, generar conciencia y motivar a los jóvenes a participar en la transformación de sus comunidades.

 

Una fotografía puede capturar mucho más que una imagen. Puede preservar un recuerdo, revelar una realidad, provocar la reflexión o iniciar un diálogo sobre problemas que a menudo permanecen invisibles. Desde esta perspectiva, María de Lourdes Pedro y Élvia Bento, ganadoras del Premio Especial UNIC en PHotoFUNIBER’26, encontraron en la fotografía una forma de expresar su visión de la sociedad y las realidades que las rodean.

 

Aunque no son fotógrafas profesionales, ambas demostraron, a través de las imágenes presentadas al concurso, que el impacto de una fotografía depende, sobre todo, de la perspectiva del fotógrafo, su capacidad de observación y su intención de comunicar algo a quienes se encuentran al otro lado de la imagen.

 

Fotografiar también implica observar y cuestionar.

 

La fotografía de María de Lourdes nació durante un paseo fotográfico con amigos por diferentes municipios de Luanda. Mientras recorría una calle estrecha del barrio de Catambor, se topó con una escena marcada por muros deteriorados y las cicatrices dejadas por la lluvia y el paso del tiempo.

 

Fue entonces cuando un grupo de niños apareció corriendo por la zona. El movimiento transformó por completo la escena ante sus ojos.

 

«Lo que da vida a una fotografía no es la cámara, sino la mirada del fotógrafo».

 

Para María de Lourdes, fotografiar implica una responsabilidad que va más allá de buscar una imagen visualmente bella. Es necesario reflexionar sobre lo que se pretende transmitir, sobre la realidad que se representa y sobre cómo esa realidad será recibida por los demás.

 

Esta preocupación también está presente en su reflexión sobre la representación de África. Para la joven, la fotografía puede contribuir a contrarrestar las visiones estereotipadas del continente y a mostrar realidades desde la perspectiva de quienes las viven.

 

Al observar a los niños en la escena fotografiada, María de Lourdes descubrió una realidad distinta a la que podría interpretarse únicamente a partir de las condiciones físicas del lugar. Donde algunos solo ven pobreza o degradación, ella vio niños capaces de jugar, interactuar y encontrar alegría.

 

Su mirada transforma así la fotografía en una herramienta de reflexión sobre cómo se representan las realidades africanas.

 

Una imagen para llamar la atención sobre la educación

 

Élvia Bento encontró la fotografía que presentó al concurso durante un viaje a la provincia de Benguela, en el municipio de Catumbela. Lo que comenzó como un viaje turístico terminó brindándole la oportunidad de observar y documentar una realidad que captó su atención.

 

La imagen la llevó a reflexionar sobre los niños que deberían estar incluidos en el proceso de enseñanza y aprendizaje, pero que se encuentran en circunstancias diferentes.

 

Para Élvia, la fotografía puede contribuir a crear conciencia en la sociedad sobre situaciones que requieren atención y, sobre todo, estimular un cambio de actitud.

 

«Creo que a través de mi foto, muchas personas podrán tomar conciencia de la gravedad de la situación y afrontarla de otra manera», explica.

 

Su intención va más allá de simplemente documentar el evento. Si tuviera la oportunidad de desarrollar el proyecto, buscaría identificar otras realidades similares e involucrar a las comunidades en la búsqueda de alternativas que permitan a los niños acceder a oportunidades de educación y formación, incluyendo áreas como las artes y el deporte.

 

El compromiso también se manifiesta en la forma de fotografiar

 

Las dos ganadoras también destacan una dimensión esencial de la fotografía contemporánea: la responsabilidad de quienes producen y difunden imágenes.

 

Élvia relata que uno de los principales retos durante el desarrollo de su proyecto fue obtener la autorización de los tutores de los niños fotografiados. Fue necesario explicarles cómo se usaría la imagen y cuál era su propósito, una experiencia que la llevó a reflexionar sobre la importancia de proteger los derechos de imagen.

 

Maria de Lourdes también subraya la necesidad de preservar los valores y respetar a las personas representadas. Para ella, hacer arte requiere reflexión y responsabilidad.

 

Esta preocupación cobra especial relevancia en un contexto donde las fotografías y los vídeos se pueden compartir en segundos y llegar a miles de personas. Para Élvia, los jóvenes deben priorizar la responsabilidad antes de compartir cualquier imagen.

 

“¿Mi foto protege los derechos de imagen de alguien o incluso expone la privacidad de otra persona?”, pregunta, argumentando que estas son preguntas que deberían plantearse antes de publicar una fotografía.

 

Los jóvenes como agentes de transformación

 

Las experiencias de los dos ganadores demuestran que la participación social de los jóvenes puede adquirir De diversas formas. No siempre comienza con una gran iniciativa o recursos significativos. Puede empezar simplemente con la capacidad de observar lo que sucede a nuestro alrededor y la decisión de actuar en consecuencia.

 

Para María de Lourdes, esta transformación se produce a través de la educación. Recordando la conocida idea de Nelson Mandela de que la educación es una herramienta fundamental para transformar una sociedad, sostiene que una persona bien educada puede contribuir a la transformación del entorno en el que vive.

 

Élvia comparte una visión similar: una sociedad educada y bien informada tiene mejores condiciones para desarrollarse.

 

En este sentido, la fotografía, la ciencia, la educación y la innovación pueden establecer una relación importante. Todas ellas pueden ayudar a los jóvenes a comprender mejor los problemas que les rodean, a desarrollar nuevas ideas y a participar en la construcción de soluciones.

 

PHotoFUNIBER: acercando realidades a través de imágenes

 

Para las dos ganadoras, PHotoFUNIBER también representa una oportunidad para mostrar realidades que no siempre llegan a otros públicos.

 

Élvia cree que el concurso permite conocer diferentes realidades a través de imágenes y resalta la posibilidad de presentar el mundo desde una perspectiva más cercana a la realidad angoleña y africana.

 

Maria de Lourdes, por su parte, subraya el carácter inclusivo de la iniciativa y el sentimiento de pertenencia que desarrolló durante el concurso. Para ella, participar significó no solo presentar su trabajo, sino también representar a Angola y compartir una parte de su realidad.

 

La experiencia demuestra así cómo las iniciativas culturales y artísticas pueden tender puentes entre personas y territorios. Una fotografía producida en Angola puede llegar a públicos de diferentes países y permitirles conocer una realidad desde la perspectiva de quienes la viven.

 

La juventud también se transforma a través del arte

 

La trayectoria de Maria de Lourdes y Élvia Bento refuerza una idea particularmente relevante en el contexto del Día Internacional de la Juventud: los jóvenes no solo son receptores de oportunidades, sino también protagonistas capaces de crear, cuestionar y transformar.

 

A través de la fotografía, estas dos jóvenes encontraron una manera de participar en el debate sobre educación, pobreza, infancia, representación social, responsabilidad e identidad.

 

Su experiencia también demuestra que no es necesario ser un experto para empezar a contribuir. Como resume María de Lourdes, «no es la cámara» la que da vida a la fotografía, sino la mirada del fotógrafo.

 

Esa mirada, acompañada de conocimiento, responsabilidad y voluntad de participar, puede transformar una simple imagen en una herramienta para el diálogo social.

 

Y es precisamente ahí donde el arte encuentra la transformación: cuando lo que vemos nos lleva a pensar, lo que pensamos nos lleva a actuar, y lo que hacemos puede contribuir a cambiar la realidad.

 

Para quienes participaron en el concurso y no fueron premiados, María de Lourdes deja un mensaje de perseverancia: «el camino no termina aquí». Para ella, cada persona tiene su propio momento, y rendirse no debería ser una opción.

 

Élvia, por su parte, invita a la responsabilidad: antes de participar, es importante conocer los valores que guían la iniciativa y reflexionar sobre lo que se comunica.

 

Dos perspectivas coinciden en un mismo mensaje: los jóvenes tienen voz, capacidad creativa y un papel que desempeñar en la transformación de sus comunidades. También es responsabilidad de la sociedad crear espacios donde este potencial pueda ser reconocido, desarrollado y aprovechado para un futuro más consciente e inclusivo.